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My Front Row


Street Front Row es mi rinconcito para inspirar, entretener, informar y sugerir (nunca dictar). Me gusta el equilibrio sutil que hay entre moda, cultura, belleza y estilo de vida. Adoro los contrastes mix&match y me gusta mirar la vida con un toque de ironía. Espero compartir contigo buenos momentos.
Street Front Row is my little corner to inspire, entertain, inform and suggest (not dictate). I like the subtle balance between fashion, culture, beauty and lifestyle. I love mix&match contrasts and I like looking at life with a touch of irony. I hope to share a good time with you.

lunes, 19 de octubre de 2015

Las colaboraciones de diseñadores con H&M, ordenadas de peor a mejor

Una vez más el gran gigante sueco lo ha conseguido, el próximos 5 de noviembre se lanza la colección de la casa francesa Balmain para H&M y, a pesar de los precios, que en algunos casos rozarán los 500 euros por prenda, seguro que sacrificados fashion victims formarán interminables colas en las tiendas con tal de conseguir una de las creaciones de Olivier Rousteing, director creativo de la elitista marca que ahora se ha dejado seducir por el low-cost.
Seguro que en pocas horas no quedará nada en las tiendas y poco después se pondrán a la venta en ebay por tres veces su precio. Exactamente lo mismo que ha ocurrido con el resto de colaboraciones de H&M con diseñadores de renombre, algo que se ha convertido casi en una tradición cada año.
Desde que hace más de diez años comenzara con Karl Lagerfeld, se han lanzado colecciones con marcas centenarias como Lanvin y más vanguardistas como Viktor & Rolf o Martin Margiela. ¿Los resultados? Más que discutibles en algunos casos, tanto en cuanto a diseño como en ventas. Aquí va un repaso de las colaboraciones de H&M con marcas y diseñadores ordenadas de peor a mejor. 

Puesto nº15. SONIA RYKIEL, 2010
La diseñadora francesa elaboró una colección para H&M basada en su prenda estrella: el jersey de rayas. No se puede negar que reflejaba al cien por cien el espíritu de la marca original. Además, introdujo prendas para niños y sus precios fueron asequibles. Sin embargo, el espíritu tan focalizado de la diseñadora, especializada en prendas de punto, convirtió la colección en una de las menos versátiles y más fácilmente olvidables de las que ha sacado a la venta el gigante sueco. 


Puesto nº14. ISABEL MARANT, 2013
La colección reflejaba el espiritu boho chic de la diseñadora que triunfaba entre las celebridades, pero cometió dos enormes errores. En primer lugar, era una de las más caras. Una chaqueta de mujer costaba unos 300 euros y un cardigan 130. ¿Moda low cost? Además, se estrenó en el diseño para hombre con estampados tribales y aztecas que ya llevaban años en las colecciones de las cadenas de moda y fueron un fiasco. Su segundo error fue la campaña de marketing, protagonizada por tops poco mediáticas, como Daria Werbowy o Devon Aoki. 


Puesto nº13. JIMMY CHOO, 2009
Aunque Sexo en Nueva York ya era cosa del pasado, la obsesión de Carrie Bradshaw por los zapatos de Jimmy Choo seguía grabada a fuego en la mente de muchos. Por eso, y tal vez temiendo agresiones con tacones de aguja en sus tiendas, H&M instauró un sistema de pulseras según llegada. El calzado se agotó en minutos, aunque había también bolsos y algunas prendas de ropa, y en ebay multiplicaron varias veces su valor real. En cuanto a la calidad, eso es otro asunto para una marca que se basa en la materia prima y la mano de obra.

Puesto nº12. ANNA DELLO RUSSO, 2012
Ella, la reina del bling bling, hizo la colección de complementos con más dorados y bisutería brilli-brilli de toda la historia de la moda. Naturalmente, si fueses una urraca, habrías caído a los pies de las barrocas creaciones en plástico de la editora de moda, pero el resto de los mortales seguro que tuvo que ponerse las gafas de sol cada vez que entraba en un H&M. ¿Las ventas? A pesar de tratarse de una colección cápsula y tener pocas piezas, es probable que algunos complementos sigan por ahí en un cesto de gangas de tu H&M más cercano. ¡Cutre!


Puesto nº11. MATTHEW WILLIAMSON, 2009
El británico fue uno de los primeros diseñadores que dividió su colección en dos partes. Una se lanzó en Abril y otra en verano, con bañadores. Aunque no fue de las más mediáticas, en parte debido a la poca fama del diseñador en nuestro país, las coloridas prendas, tanto de hombre como de mujer, recordaban a su etapa en Pucci y contenían algunas de sus obsesiones, como plumas o pavos reales. En España no entendimos nada de nada y no tuvo éxito, y eso que los precios, comparados con las colecciones de ahora son irrisorios, con vestidos largos por poco más de 200 euros.


Puesto nº10. ROBERTO CAVALLI, 2007
Para llegar a un público más joven que sus opulentas clientas rusas, el diseñador milanés se marcó una colección en la que explotaba el ADN de su marca: sensualidad, muchos brillos y animal print. El mismo Cavalli se pasó el día de la venta por la tienda de la Quinta Avenida y comenzó a hacer fotos del alboroto que se había montado. "No pensé que fuera a tener tanto éxito", dijo. Aunque fuese falsa modestia (porque en aquella tienda se vendió todo) lo cierto es que las prendas masculinas, como trajes, gabardinas y botas de piel, acabaron en las rebajas.


Puesto nº9. LANVIN, 2010
Llamó la atención gracias a unos diseños plagados de volúmenes, estampados y colores chillones y rompió tabúes, ya que Lanvin es la casa de modas francesa más antigua (tiene más de cien años) y su director creativo Alber Elbaz había asegurado que nunca haría “moda asequible”. Dio como resultado colas más largas que para cualquier otra colaboración hasta el momento. 


Puesto nº8. COMME DES GARÇONS, 2008
Sólo dos meses después de abrir su primera tienda en Tokio, H&M se alió con la creadora más exitosa de Japón: Rei Kawakubo. Según los rumores de la época a Comme des Garçons le venía bien una inyección de efectivo para continuar controlando su firma y a H&M la alianza le servía para hacerse ver en el mercado asiático. Y funcionó. Como en Japón todo es a lo grande, hasta 2000 personas llegaron a hacer cola en Tokio, por lo que en Europa la respuesta deslució bastante. A todo esto, las prendas dejaron fríos a muchos aunque repasaban los clásicos de la casa: lunares, prendas asexuadas, lunares, asimetrías y tonos oscuros.


Puesto nº7. ALEXANDER WANG, 2014
El diseñador americano de origen taiwanes ha sido, hasta ahora, el más joven en colaborar con el gran gigante sueco. Y en cierto modo se notaba. Porque su marca es una de las que más fenómeno fan despertó de entre todas. Horas de cola en tiendas desde China a Japón dejaron claro que a Wang no le hacía falta ser director creativo de Balenciaga para triunfar, de hecho acaba de dejar de serlo, sino que le bastaba y le sobraba con el nombre de su propia marca. En cuanto a la colección, en cierto modo rizó el rizo con la inspiración deportiva de sus prendas y aquello parecían más looks para ir al gimnasio que para salir a la calle (y claro, a un precio que no estamos acostumbrados a pagar por ropa para correr en la cinta). En conclusión, fue sólo para sus incondicionales, pero fue un exitazo.


Puesto nº6. VIKTOR & ROLF, 2006
Fue la primera vez que H&M hizo patente el término massclusivity con el vestido de novia en torno al que giraban el resto de prendas. El precio no llegaba a los 300 euros, pero sólo se hizo una tirada numerada de 1000 ejemplares, así que conseguirlo, al igual que las otras prendas, era toda una hazaña. El vestido de novia fue de lo menos vendido de la colección, pero el experimento sirvió para que el magnate de la moda Renzo Rosso se decidiera a adquirir la mayoría de Viktor & Rolf, que no pasaba por un buen momento económico. Win win para todos. 


Puesto nº5. KARL LAGERFELD, 2004
En 2004 el director creativo de Chanel hizo dos cosas importantes. La más recordada fue ser el primer grande de la moda en colaborar con H&M. La colección, casi integramente en blanco y negro e inspirada en su propio look, se esfumó rápidamente de las más de 500 tiendas en las que se puso a la venta, pero la cosa no acabó demasiado bien. Lagerfeld aseguró que nunca más colaboraría con la marca sueca porque "habían hecho muy pocas prendas", generando "esnobismo desde el antiesnobismo". Pero lo que más le molestó fue que lanzaran tallas grandes cuando él había diseñado "para gente delgada". Ah, la segunda cosa importante que hizo fue publicar el libro La dieta de Karl Lagerfeld en el que hablaba de cómo había perdido 42 kilos y daba consejos como “Si te sobra comida en el plato, ¡tírala! Así no te la comerás”. 


Puesto nº4. MAISON MARTIN MARGIELA, 2012
"¿Maison Marqué?", dijo más de uno al escuchar quién sería protagonista de la nueva joint-venture de H&M en 2012. Pero aquella no fue una colección concebida como una superventas, sino como un homenaje a una de las marcas más transgresoras y enigmáticas de la moda. Recreó algunos de los diseños míticos de la casa belga y muchos de ellos, como el abrigo hecho de algo parecido a un edredón nórdico, se quedaron en las perchas hasta que llegaron las rebajas. Eso sí, hizo mucho más mediática una maison que, tras años sin dar a conocer a ninguno de sus diseñadores creativos, ha apostado por el efectismo (otra vez) contratando a John Galliano.

Puesto nº3. MARNI, 2012
Aún con los restos de la colección de Versace en las tiendas, Margareta van den Bosch, anunció que la próxima colaboración sería con la marca italiana Marni. Y que en lugar de en noviembre como era habitual, se pondría a la venta en marzo. Como avance, lo primero que pudimos ver fue un spot promocional dirigido por Sofía Coppola rodado en Marruecos y en el que se mezclaban los estampados tribales de las prendas con diseño gráfico de la Bauhaus. La colección, como era ya de esperar, se vendió casi al completo el primer día y a las pocas horas casi todas sus prendas se encontraban en ebay a desorbitados precios. Vamos, un éxito y, todo sea dicho, ha sido de las colaboraciones más elegantes de la cadena sueca. Encontrar hoy cualquier de esas prendas a un precio asequible es ciencia ficción.


Puesto nº2. VERSACE, 2011
La mismísima Donatella se encargó de que su colaboración fuera una de las que más expectación creara. En la semana de la moda de Milán salió con el vestido estrella de la colección puesto, uno negro con tachuelas, y se encargó de que Kanye West llevara una de las sudaderas para ir al desfile más importante y mediático del mundo: el de Victoria's Secret. Además, protagonizó una de las mejores campañas de H&M hasta la fecha en la que se vanagloriaba de su estatus de celebridad estrambótica y creaba clones a su imagen y semejanza. Las prendas femeninas, reinterpretaciones de algunos vestidos de su hermano Gianni, se vendieron en minutos y fue la primera en incorporar prendas para el hogar. A Donatella pareció gustarle la experiencia y al año siguiente diseñó una colección crucero para la cadena sueca.


Puesto nº1. STELLA MCCARTNEY, 2005
La colaboración de Stella McCartney con H&M comenzó de la mejor manera posible: con polémica. Kate Moss acababa de aparecer consumiendo cocaína en la portada de un tabloide británico y, en un acto de hipocresía que no conocía precedentes, el mundo de la moda le dio la espalda. La campaña que había realizado para la colección se anuló pero, a pesar de ello, las ventas fueron un éxito y generaron auténticas batallas campales. Como H&M todavía no había instaurado unas 'normas' de entrada a la tienda, medios como el New York Post narraban enfrentamientos físicos entre las clientas o episodios como el de una tienda de Suecia en la que una mujer desvistió totalmente un maniquí del escaparate. Además, se rumoreó que la diseñadora había cobrado un millón de dólares por su trabajo.

 Fuente: Vanity Fair

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