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My Front Row


Street Front Row es mi rinconcito para inspirar, entretener, informar y sugerir (nunca dictar). Me gusta el equilibrio sutil que hay entre moda, cultura, belleza y estilo de vida. Adoro los contrastes mix&match y me gusta mirar la vida con un toque de ironía. Espero compartir contigo buenos momentos.
Street Front Row is my little corner to inspire, entertain, inform and suggest (not dictate). I like the subtle balance between fashion, culture, beauty and lifestyle. I love mix&match contrasts and I like looking at life with a touch of irony. I hope to share a good time with you.

jueves, 11 de febrero de 2016

Un armario en orden

Todo el mundo conoce el valor de una buena limpieza de armario, pero muy pocos de nosotros tenemos el valor necesario para desprendernos de los elementos que a menudo tienen valor sentimental o peor, cuestan mucho dinero, pero siguen llevando la etiqueta con la promesa de ‘algún día me lo pondré’.  Especialistas en orden recomiendan eliminar hasta el 80% del contenido del armario. Si bien puede ser brutal, el resultado es que se termina con una imagen mucho más clara de lo que realmente se usa y se elimina esa sensación de ‘no tener nada que ponerse’, que obviamente es falsa. Hay que pensar que nos vamos a quedar con lo esencial, con lo que de verdad nos gusta y quieres llevar en realidad. Resulta ser increíblemente liberador, o eso dicen. 


Si te animas estos son los pasos guía:
1. En primer lugar, clasificar la ropa y los accesorios por categorías -pantalones vaqueros con pantalones vaqueros, vestidos con vestidos, sujetadores deportivos con sujetadores deportivos, y así sucesivamente. En general, esta es la mejor manera de organizar el armario si se tienen muchas piezas de cada categoría, a continuación, ordenar por color, pero esto no es necesario para la purga.

2. Tener cerca a una amiga que conozca tu estilo, que te conozca bien y que tenga una opinión que tú valores. Es importante tener una voz de la razón externa, tanto para salvar artículos cómo para señalar cosas que nunca te vas a volver a poner. Abre una botella de vino para compartir o hazte un te si no lo ves claro.

3. Es útil aplicar algunas de las pautas de la filosofía de KonMari (una organizadora profesional japonesa). Algunas de sus reglas son demasiado drásticas para muchos. Es decir, te pide que vuelques el contenido de la totalidad de tu armario en el suelo. La tesis principal de su método es muy útil, ya que gira en torno a preguntarte si el objeto que tienes en tus manos te aporta felicidad. Te sorprenderías por la cantidad de cosas que no te aportan nada. Si no está seguro de algo, pruébatelo y pregúntate: ¿Se ajusta correctamente? ¿Te hace sentir bien? ¿Va con cualquier otra cosa en tu armario? ¿Se puede hacer un conjunto completo con eso? ¿Mantenerlo requiere invertir en otra cosa? ¿Dónde la vas a usar?
Foto: El Mueble

4. Cuando comiences la clasificación, coge bolsas de basura y haz algunos montones ordenados: donación, reventa (por ejemplo Wallapop) y arreglos. De acuerdo con el método KonMari, regifting o dar la ropa a una amiga que a ti no te gusta supone una carga para la/el receptor. Sin embargo, si se trata de algo que ya no te pones pero a alguien de tu entorno le gusta, en realidad es un plan de reubicación generosa. Hemos ido postergando desechar prendas o artículos pensando que algún día los arreglaríamos o perderíamos esos quilos que nos sobran pero su sola presencia crea desorden y ansiedad.

5. A medida que avanzas a través de tu armario, comenzarás a ver sus puntos ciegos y débiles, es decir., ¿Tienes un miedo irracional a quedarte sin abrigos y vestidos de cóctel, pero casi ni te los pones? Se tienen que ir observando estos pensamientos reincidentes y analizar si eso tiene sentido con tu estilo de vida. Analiza tu vida y qué es lo que realmente necesitas para tu día a día. Hacer una sencilla tabla de las horas que pasas en el trabajo, haciendo ejercicio, en ocio, etc. al mes puede servir para darte cuenta de esas necesidades y de si tu armario está equilibrado. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste que ir de etiqueta? ¿Nunca? Entonces es probable que no necesites varios vestidos de ese tipo que guardas en el armario o quédate con la pieza más clásica que realmente te guste. ¿Eres más una persona de pantalones y jeans que de faldas y vestidos? Es hora de dejar de hacer acopio de medias.

6. Todos tenemos esos artículos en nuestros armarios que no hemos sido capaces de desprendernos de ellos porque eran demasiado caros. De alguna manera, creemos que por aferrarnos a ellos, a veces con las etiquetas intactas, podemos justificar la compra, pero el recuerdo constante de que has desperdiciado un buen dinero no ayuda. Eso debe servir como recordatorio de una mala elección y se puede utilizar como una oportunidad para aprender a ser más reflexivo cuando se trata de gastar.

7. Aquí hay otro pensamiento. Todos nos aferramos a algunas prendas que ya no nos van ir bien nunca más, y que probablemente nos sentaron fenomenal durante un tiempo, y nos aferramos a la esperanza de que nos vuelvan a ir bien de nuevo algún día. Se puede guardar algo, por ejemplo, los pantalones vaqueros preferidos de la universidad si tienen cierto valor sentimental, pero tirar el resto, ya que está claro que no nos va a incentivar. Cuando lleguemos al peso ideal, nos recompensaremos mediante la compra de algo nuevo e ilusionante (¡¡y no valen zapatos!!)

8. A Aquellos artículos que tienen manchas, roturas, bordes deshilachados, y agujeros de polillas decirles adiós. Utilizarlo como una lección para tener más cuidado con la ropa y accesorios en el futuro, y tratar a cada uno como un lujo, sin importar el precio.

9. Para aquellos artículos que pensamos que debemos desechar pero que no podemos porque poseen valor sentimental, guardarlos en una bolsa o una maleta, establecer una alerta en el calendario de seis meses a partir de la fecha actual y esconder la maleta en el estante superior del armario. Si cuando abras de nuevo esa bolsa o esa maleta sientes alegría, es que hacías bien en guardarlo, si no ya sabes dónde tiene que ir.

10. Para piezas de herencia como joyas, etc. organizarlos de una manera que haga que sea agradable acercarse a ellos, donde estén cuidadas y se mantengan libres de enredos. Muchas mujeres tienen su joyería o bisutería en montones desordenados.

En el siguiente post os daré los tips para mantener lo que habéis logrado y qué hacer con la ropa que ya no queréis.

Fuente: Goop. (traducido, adaptado y resumido por streetfrontrow.com)

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